Un drama raro, raro, raro

11 03 2014
2013_9_27_2H8Imp65uZ5eOZaCQxux47

Algunas buenas gentes, en un ejercicio de idealismo calamitoso, se refieren al aborto con la cantinela de que «es un drama para la mujer». Pero si estas buenas gentes se hubiesen molestado en asomarse a la manifestación festiva y bullanguera, con su júbilo de axilas sudorosas y encías risueñas, que discurría ayer por las calles de Madrid, tal vez habrían llegado a la conclusión de que se trata de un drama raro, raro, raro. Uno entiende que enmascarar con bellas mentiras idealizadas la cruda realidad es más descansado, y también menos ofensivo; pero así es imposible presentar batalla al error, pues se está participando de su propio método. A buen seguro en el aborto, como en el absentismo laboral o en el terrorismo, subyace un enjambre de dramas humanos que conviene atender; pero afrontar el problema del aborto, como el del absentismo laboral o el del terrorismo, partiendo de la premisa de que es un «drama» es un error intelectual craso. Y tratar de combatir un error con otro error es locura; bien sé que locura ingenua y bienintencionada en muchos casos, aunque también sé que en otros, estrategia calculada, dictada por la astucia, cuando no por puro afán de halagar al mundo.

Los errores intelectuales sólo se pueden combatir si nos confrontamos con su cruda naturaleza; luego tiempo habrá para atender circunstancias personales dramáticas. Pero pretender combatir un error calificándolo de «drama» es ternurismo idealista que, a la vez que nos acostumbra a dimitir de la razón, sólo sirve para consagrar el error. Y la cruda realidad es que el aborto, para la mentalidad de nuestra época, no es un «drama». En alguna ocasión hemos escrito que quien desee comprender la realidad debe leer atentamente La filosofía en el tocador de Sade, pues en esta obra se halla ¡a siglos vista! la «hoja de ruta» de nuestra época, con toda su pululación de errores aberrantes y desquiciados. Ciertamente no es una lectura para «la inmensa parroquia de la moralina y de la ortodoxia infantil», que diría Castellani, pero si la leyeran quienes se empeñan en tratar el aborto como un drama se quedarían ¡cáspita! «helados». Allí el personaje llamado sarcásticamente madame de Saint-Ange exhorta a la cándida Eugenie: «No temas el aborto; ese crimen es imaginario; nosotras somos siempre dueñas de lo que llevamos en nuestro seno, y no hacemos peor destruyendo esa especie de materia que purgando la otra mediante medicamentos cuando sentimos necesidad de ello». A lo que el depravado Dolmancé –obsérvese cómo Sade es también inspirador de acuñaciones verbales que hoy son bandera de progreso– añade: «Ampliando la extensión de nuestros derechos, por fin hemos llegado a reconocer que (…) es imposible exigir de un individuo cualquiera que se convierta en padre o madre si no lo desea; que una criatura de más o de menos sobre la tierra no tiene mayores consecuencias; y que, en resumen, somos tan palmariamente dueños de ese trozo de carne, por animado que esté, como lo somos de las uñas que cortamos de nuestros dedos, de las excrecencias de carne que extirpamos de nuestro cuerpo, o de las digestiones que suprimimos de nuestras entrañas, porque todo ello es de nosotros, porque todo ello está en nosotros, y porque somos absolutamente dueños de lo que de nosotros dimana».

Contra este error hay que combatir; y perseverar en el ternurismo no contribuirá más que a solidificarlo y enquistarlo en las mentes. Sé que escribiendo este artículo no gano ningún amigo y pierdo muchos, pues como nos advirtiera Castellani–«los hombres que viven en tiempo presente rechazan instintivamente hacia la soledad al que vive en tiempo futuro». Pero bienvenida sea la soledad, a cambio de decir la verdad.

 

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: