Homilía del Sr. Obispo en la Vigilia por la Vida celebrada en la Concatedral de Santa María‏

28 12 2009

Casimiro López Llorente | Obispo de Segorbe-Castellón

Amados todos en el Señor!
 
1. El domingo de la octava de la Navidad celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia. La Navidad es la Fiesta del Amor de Dios: Dios se hace hombre por amor al hombre para hacerle partícipe de su vida y de su amor en el seno de una familia humana, la de Nazaret. Es en el seno de esta familia donde el Hijo de Dios, hecho hombre, fue acogido con gozo, nació y creció. Por ello, también la Iglesia en España celebra la Jornada por la familia y por la vida, que este año tendrá de nuevo su momento central en la Eucaristía que se celebrará mañana en la plaza de Lima en Madrid. También, nuestra Iglesia diocesana se unirá a esta gran fiesta de la Familia y lo hace ya hoy con esta Vigilia por la vida.
 
 
2. El evangelio de este domingo navideño nos sitúa ante una escena de la Sagrada Familia. José discreto, como siempre, Jesús en las cosas de su Padre y María guardando todas las cosas dentro de su corazón. Jesús, María y José tienen una palabra que decirnos. Han querido vivir divinamente la aventura hu¬mana de la familia. Como dice Benedicto XVI, “la revelación bíblica es ante todo expresión de una historia de amor, la historia de la alianza de Dios con los hombres: por este motivo, la historia del amor y de la unión de un hombre y de una mujer en la alianza del matrimonio ha podido ser asumida por Dios como símbolo de la historia de la salvación”.
 
Esta tarde, nuestra mirada se dirige, en primer lugar y antes de nada, a la Sagrada Familia de Nazaret. Un padre carpintero que cuidó de Jesús y le inició en las artes de su oficio. Una madre generosa y entregada, que guarda en el silencio de su corazón el tesoro de su experiencia de vida, basada y centrada en Dios. Un hijo que iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres (Lc 2, 52).
 
La Familia Sagrada es un hogar en que cada uno de sus miembros vive el proyecto de Dios para cada uno de ellos: José, la vocación de esposo y padre, María, la de esposa y madre, y Jesús, la de Hijo, acogiendo en todo momento la voluntad de Dios-Padre. Un hogar donde Jesús pudo prepararse para su misión en el mundo; un hogar donde creció y se desarrolló humana y espiritualmente, “crecía en sabiduría, en estatura y en gracia, ante Dios y los hombres”, y así se preparó para la misión recibida del Padre Dios.
 
La Sagrada Familia es una escuela de amor, de acogida, de respeto, de diálogo, de comprensión mutua y de oración. Un modelo donde todos los cristianos y todas las familias cristianas podemos encontrar el ejemplo para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios, acogiendo y siguiendo la propia vocación recibida de Él. La felicidad de esta familia se basa en su total apertura a Dios. “Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos” (Sal 127). Poner en el centro de la familia a Dios, que es el Amor, nunca va en detrimento de la misma ni de sus componentes. Cuanto más abrimos nuestro corazón a Dios-Amor, más y mejor amamos y podemos amar a nuestros seres queridos; más fuerte se hace el amor y la unión entre los esposos y en la familia, más verdadero es el amor a los hijos. 

Continuar leyendo…

+ Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: